Esos momentos donde uno necesita reencontrarse con uno mismo, descubrir cosas nuevas de sí mismo, experimentar y buscar nuevos caminar, o reformar los que ha transitado.
Hace un tiempo me siento así. No sé si será porque de repente tuve que cambiar muchas cosas que quería a fuerza mayor, porque estoy creciendo, porque la vida es así... pero se torna lindo.
La nueva víctima fue este antiguo blog, al cual le cambie el nombre y en el cual decidí hacer catarsis una vez más.
Ahora soy un nuevo capullo y encuentro nuevas fuerzas para abrirme a lo que me toca, o a lo que se escribió para mí. A veces uno puede ser más fuerte de lo que se espera... para eso: tiempo y ganas.